El contagio de las emociones

Las emociones son contagiosas. Si observamos que una persona cerca de nosotros está sonriente, alegre, algo de esa alegría se nos contagia. Lo mismo pasa con las emociones de tristeza, el miedo. Y detrás de esas emociones sin duda viene un pensamiento que nos lleva a la acción. Creo que es muy natural porque nuestro cerebro está sintonizado para percibir las emociones humanas y proceder en consecuencia.

 Buscando más información sobre cómo nos conectamos con las emociones, encontré que en nuestros días los neurocientíficos hablan de la resonancia empática, para ilustrar la conexión de cerebro a cerebro, que se establece entre dos personas por medio de los circuitos primarios que manejan esas emociones. Las empatías no solo son un fenómeno psicológico, sino mental: las neuronas y los centros nerviosos están diseñados de una manera específica, para captarlas y acomodarse a ellas. ¿Por qué nos sentimos bien con otra persona? No es una cuestión simple pensar que es porque nos parece encantadora, divertida, o tiene fabulosos temas, no; es porque nos conectamos con ella emocionalmente.

¿Te ha pasado que conoces a alguien y dices: siento que te conozco desde hace mucho?, creando cierto "rapport", un espejo de emociones que te brindan una satisfacción sin saber cómo, ni de dónde provienen.

Ahora te invito a sentir en positivo y esto no quiere decir que no vengan a ti emociones no tan positivas, pero ¿qué tal sería ser fuente de emociones positivas?, como una gran carcajada, ese sentimiento de bienestar que podrías "regalar" a un amigo  en un día no tan bueno para él.

Recuerda que las emociones son invisibles, pero se contagian como un virus.