¿Vivir una vida minimalista?

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REFLEXIÓN PERSONAL:

Hace algunos días viendo el programa, “Españoles por el mundo”, entrevistaron a un chico español viviendo en Etiopía y le preguntaban ¿cuál era la razón que lo había hecho quedarse ahí?, él respondió: aquí no tienen ninguna necesidad creada. Viven sin calendario, sin estar pendientes del tiempo, solo agradeciendo la lluvia, la vida.

Realmente me impactó esa forma tan simple, tan ligera de ver y vivir la vida. Enfocándose en agradecer, desde ese momento algo se activó en mi, estas ganas de ser más “vaporosa”, y es por eso que he estado adentrándome en este tema del minimalismo y te lo comparto.

Soy fan del orden, y parte un poco de ahí, del orden interior: filtrar mis pensamientos, esos que hacen que entre en auto- boicot, de eliminar comentarios que no aportan nada o pueden llegar a dañar, de hacer limpieza de espacios con personas que me importan en mi vida, decirles tal cual cómo me siento, si por alguna razón me he sentido herida hacérselos saber, conversarlo y así poco a poco… He ido limpiándome, deshaciéndome de historias viejas, de cuentos que ya no van, al igual de personas, he hecho una “limpia exhaustiva”, en poco palabras el vivir en el minimalismo ha hecho que mi camino sea más real, más honesto viviendo de y para mi, creando lugares armoniosos.

Un estilo de vida minimalista consiste en simplificar nuestro día a día: cualquiera puede conseguir complicar su día, sin embargo se requiere más conciencia para aligerarlo.

Reflexiona cómo es que vives tu vida, ¿en el estrés, frustración, rabia? Si es así, ¿qué estás haciendo para cambiarlo?

Sé agradecido, la tendencia humana es pensar que necesitamos más y más para ser felices, cuando en realidad necesitamos menos; menos distracciones, menos preocupaciones, menos malos días, menos personas tóxicas. Aprende a apreciar lo que realmente te hace vibrar, lo importante para ti, sobre todo, abandona el pensamiento que las posesiones materiales son las que aportan felicidad.

Recuerda que menos es más. MENOS PRETENSIÓN, MÁS AMOR. MENOS ESTRÉS, MÁS CONEXIÓN.

Te comparto lo que he ido aprendiendo y esta página es una de muchas a las que he recurrido: https://masymejor.com/minimalismo-claves-estilo-de-vida-minimalista/

El minimalismo es un estilo de vida. Es algo que tienes que experimentar en tu propia vida para enamorarte de él.

¿Alguna vez te has planteado que tienes demasiadas cosas, demasiados compromisos y demasiadas preocupaciones y obligaciones en tu cabeza?
¿Te gustaría que todo fuera más sencillo pero no sabes por dónde empezar?

A lo mejor esto del minimalismo te suena a vivir debajo de un puente con una mochila en la que solo guardes 4 cosas.
Pero no, el minimalismo es mucho más que eso, es un estilo de vida, una filosofía.

Consiste en centrarte en lo que de verdad es importante para tí y eliminar todo lo demás de tu vida.
Saber qué es lo importante, qué es lo esencial para tí y elegir quedarte solo con eso, te da una claridad y una tranquilidad interior que no te imaginas, además de muchos otros beneficios.

Lo contrario a ser minimalista es ser una persona que tiende a acumular cosas, a ser perezoso, a procrastinar. A ser más desordenado tanto con sus cosas, como en su vida en general y sus pensamientos.

El minimalismo es simple, pero no es fácil de conseguir.

Requiere de un autoanálisis profundo y un ejercicio de desapego emocional importante, pero te aseguro que merece la pena.

Te da claridad, orden y foco para que te centres en lo que de verdad es importante para tí. De esta forma es mucho más fácil conseguir lo que te propongas, ya que no tienes distracciones innecesarias.

Si no sabes por dónde empezar, hoy te vamos a explicar algunas de las claves que nosotros aplicamos para llevar un estilo de vida minimalista y estar enfocados en lo que de verdad queremos.

1. Minimalismo: Elimina todo lo que no te hace falta

¿Eres de los que tienen un trastero con todos los libros del Instituto, con toda la ropa de otra temporada y con juguetes de hace años? ¿Te has preguntado para qué quieres todo eso dentro de 20 años?

Almacenar no sirve de nada. Tan sólo para ocupar espacio y quitarte libertad.

Si quieres mudarte de casa ¿qué vas a hacer con todos esas cosas?

Aferrarse a cosas materiales es una forma de esclavitud.

Sin darte cuenta estás perdiendo un montón de tiempo buscando, limpiando y manteniendo todas esas cosas. Aunque no lo creas, tus cosas te atrapan y te impiden avanzar y mejorar.

Este año hemos estado viajando 6 meses por Estados Unidos y casi 3 meses por Asia. Una maleta, el portátil, las cámaras de fotos y vídeo, el pasaporte y poco más. Nos hemos dado cuenta de que no necesitamos tanto para vivir, para disfrutar, para tener experiencias y para hacer lo que nos gusta de verdad.

Mira tu habitación, tus armarios y cajones, tu casa en general. Empieza a revisar y clasificar las cosas que tienes preguntándote:
¿de verdad lo necesito? ¿lo he usado en el último año? Si la respuesta es no, deshazte de él.

No hablamos de tirar a la basura, hay muchas alternativas.
Por ejemplo, puedes donarlas. Te sentirás mejor sabiendo que alguien está aprovechando lo que para ti ya solo era una carga.
O puedes vender ropa o cosas antiguas que estén en buen estado y te sacarás un dinero extra.

2. Minimalista: No te apegues a los objetos

En los casos en los que te de pena tirar las cosas porque les tienes cariño, piensa que realmente no es ese objeto en sí a lo que le tienes cariño, sino a los recuerdos que te trae.

Échale una foto si te cuesta mucho librarte de él pero no te apegues a lo material para mantenerte aferrado al pasado.
Los recuerdos están en ti, no en las cosas.
Vive el presente y mira hacia el futuro, no hacia el pasado.

3. Minimalismo: Orden y simplicidad en casa

No te compliques la vida, valora la simplicidad.
Convierte todo lo que te rodea en algo fácil de gestionar.
Piensa que cada objeto que tengas debe tener un uso concreto y haz que cada uno ocupe el lugar que le corresponde.
De esta forma será más fácil ser siempre ordenado y encontrarás las cosas mucho más rápido.

4. Minimalista, Controla tus compras

Una vez que has hecho limpieza y te has quedado con lo que de verdad usas, de nada servirá si luego vuelves a comprar compulsivamente ya que estarás de nuevo en el mismo punto.

Intenta aplicar la regla de “entra una cosa, sale otra cosa”, así cada vez que compres algo te tendrás que deshacer de otro algo.

Por supuesto habrá excepciones, pero esto es muy fácil de aplicar sobre todo a la ropa.
Por ejemplo, cuando quieras comprarte una camiseta nueva, piensa en la que tengas más vieja, en la que ya casi no te pones y véndela o dónala.

De esta manera evitarás volver a acumular y te volverás más selectivo con tus compras pensando de verdad en el uso que le vas a dar ese objeto.

5. Digitaliza todo lo que puedas

Un buen truco para deshacerte de algunas cosas que no tienes claras es escanearlas o echarles una foto primero.

Por ejemplo puedes echar fotos a documentos, facturas, tickets, cartas y guardarlo todo en una carpeta en tu computadora.

¿Hay un objeto que te trae recuerdos y te da pena tirar?
Échale una foto, escribe los recuerdos y sentimientos que te trae y lo tendrás a mano en tu ordenador cuando quieras.

6. Simplifica la Tecnología

No acumules dispositivos. Ten los justos que necesites a ser posible que sirvan para varias cosas a la vez.

Por ejemplo, ¿necesitas un mp3, un ipod, un móvil?
Quizás no, puede que sólo con el móvil puedas hacer todo lo que de verdad necesitas y estarás ahorrando dinero que podrás usar, por ejemplo, para irte de viaje 

En tu computadora, se también minimalista con tus archivos.
No tengas síndrome de diógenes digital guardando todo lo que no necesitas “por si acaso”.

El escritorio, las carpetas, tu correo… quédate con lo importante y lo tendrás todo más ordenado y controlado.

7. Disminuye el consumo de información

A veces no nos damos cuenta y nos pasamos el día expuestos a una cantidad de información y distracciones que no nos aportan nada y nos hacen perder tiempo y foco.

Disminuye el tiempo de televisión, redes sociales y móvil y notarás la diferencia.

Intenta enfocarte en lo que de verdad quieres conseguir en tu día a día y no tanto en “estar informado”.

Llevamos casi un año sin ver televisión y no la echamos de menos para nada.

8. Valora tu tiempo y selecciona tus compromisos

Aprende a valorar tu tiempo, a ser más productivo y sobre todo a decir “no” .
Tu tiempo es muy valioso así que aprovéchalo bien. No te pongas demasiados objetivos o proyectos a la vez ya que así perderás concentración.

Nosotros, aunque tenemos muchas ideas y proyectos en mente, intentamos enfocarnos en solo 2 o 3 importantes a la vez y eso nos sirve para avanzar más rápido.

Tampoco hagas las cosas por obligación o compromiso, si quieres complacer siempre a todo el mundo, estarás dejando la puerta abierta a que se aprovechen de ti.

Sé fiel a ti mismo y a aprende a decir “no” de forma asertiva sin que la otra persona tenga que sentirse ofendida.

9. Elige acumular experiencias en lugar de cosas.

Centra tu vida en las experiencias, en las relaciones y en las cosas que te hagan aprender y mejorar.

Prueba, experimenta, viaja y vive intensamente. Es la única forma de conocerte mejor y sentirte realizado.

Ten cosas que contar, enseñar y compartir cuando seas anciano y no solo objetos acumulados.

10. Sé consciente de tu mente

Si siempre estás pensando y dándole vueltas a cosas, creando problemas que no existen o pensando en el pasado, eso no es minimalismo.

Hemos dicho que hay que centrarse en lo que de verdad es importante para tí, y lo que ya ha pasado o lo que aún no sabes si pasará no merece tu preocupación.

Aprende a meditar para estar más calmado, más presente y encontrar ese equilibrio emocional.

En resumen:

Enfócate en lo importante y elimina todo lo demás de tu vida.

Aprende a vivir el presente, a disfrutar de las pequeñas cosas.
A hacer cosas que te gustan, que te aporten y a decir que no a lo demás.
Simplifica y tu vida será mucho más sencilla y plena.