¿Sabes gestionar tus emociones?

Claves para canalizar tus emociones:

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Imagina que sales de la oficina en coche a toda prisa para asistir a una reunión importante, has estado preparándola hasta el último momento. Estas nerviosa y expectante por lo que pueda pasar. Te juegas mucho en esa reunión.

A medio camino, una aparece una furgoneta a toda velocidad que se cruza en tu trayectoria e impacta en un lateral de tu vehículo.

Nadie ha resultado herido, el coche se reparará con facilidad, pero la reunión está perdida. No sabes si volverás a tener otra oportunidad como esta.

“El manejo de  sí mismo es la facultad de seleccionar los pensamientos para convertir en actos sólo los convenientes”

E. Manero

¿Cómo te sientes?

Ante este tipo de situaciones algunas personas se quedan paralizadas y no saben que decir, otras reaccionan impulsivamente, se sienten ofendidas, humilladas e irritadas.

Estas reacciones, aunque comprensibles, no facilitan la solución de los problemas ni el establecimiento de una buena comunicación, más bien crean un ambiente de hostilidad y tensión a causa del mal manejo de las emociones.

Actuar irreflexivamente es dejar el control de la situación en manos de otros, porque estamos reaccionando a sus estímulos. Significa no hacer uso de nuestra libertad de elección, nos devuelve a nuestro estado mas primitivo.

Si te irritas por la conducta de los demás reaccionando, les estás dando un tremendo poder sobre ti, porque tu estado de ánimo dependerá de ellos, no de ti.

Por el contrario, proactuar es mantener una actitud voluntaria y consciente elegida desde la libertad. Gestionar y canalizar tus emociones te hace dueña de ti misma, libre.

Consecuencias:

Las consecuencias de actuar impulsivamente y no gestionar las emociones llamadas negativas:

SIN control emocional:

- Sentirte mal (física y emocionalmente).

- Generar resentimiento.

- Bloquear la comunicación porque tu interlocutor se pone a la defensiva.

- Destruir o dañar irreparablemente relaciones.

- Ceder el control de tu estado emocional a otras personas.

 Actuando reflexivamente:

CON control emocional:

- Mejor relación contigo misma. Sentirás que actúas de acuerdo con tu forma de ser real, y no por “dejarte llevar por el momento”.

- Mejores relaciones con los demás, ya que estás haciendo uso de una de las principales herramientas de la Inteligencia Emocional.

- Identificar, controlar y canalizar tus emociones, te facilitará alcanzar tus objetivos.

- Comunicación de calidad con otras personas ya que estarás siendo empática y asertiva.

 ¿Cómo hacer funcionar la situación?

1.- Primero, respira profundamente por unos momentos y concéntrate en que debes detener tus “prontos”.

2.- Intenta comprender la situación desde el punto de vista de la otra persona. Si te sientes embargada por la ira, es probable que solo estés analizando qué ocurre desde tu punto de vista, ¿Cómo te sentirías si estuvieras en su lugar?

3.- Pregúntate ¿Qué hay detrás de su comportamiento?

4.- Una vez que hayas recuperado el control de tus emociones, elige conscientemente cómo actuar.

 Mi propuesta es que apliques esta técnica del modo que mejor se adapte a ti. Si lo haces, serás dueña de tus elecciones, habrás sustituido Reacción por Actuación.

Recuerda que eres dueña de tu vida. Convierte tu libertad en valor.

 

Vía:

Isabel Gómez, es Consultora y Coach Profesional en Éxito en Femenino 

Licenciada en Ciencias del Trabajo, Master en Marketing, MBA y Emprendedora vocacional.