El poder del pensamiento positivo.

La mayoría de nosotros mantiene una conversación mental constante. Nos hablamos a nosotros mismos durante todo el día y, desafortunadamente, muchas veces estas "conversaciones internas" son negativas. A menudo están marcadas por culpa sobre el pasado, o preocupación por el futuro, esto no nos permite estar en el presente (Aqui y Ahora). Esta mentalidad puede destruir cualquier indicio de esperanzas que pudieramos tener sobre alcanzar nuestros sueños.

Nuestras acciones están basadas en nuestros pensamientos. Si cambiamos la forma en la que pensamos, podemos empezar a cambiar las acciones que tomamos. Los seres humanos constantemente estamos en la "búsqueda" de respuestas; tanto sea financiera, emocional, física o espiritualmente. Practicar conversaciones internas positivas nos puede ayudar a comenzar con acciones que nos lleven a grandes resultados.

Acciones diferentes generan resultados diferentes.

Imagina algo que deseas atraer. ¿De verdad crees que eres suficientemente bueno para conseguirlo? ¿Crees que mereces tenerlo? ¿Confías completamente en tí? ¿Te sientes capaz de lograrlo? ¿Piensas que estás igual o más preparado que los demás para obtenerlo? ¿Crees en tus posibilidades y sabes que tienes la suficiente fuerza para conseguirlo?

Si has respondido que NO a una o más preguntas, ya sabes el motivo por el cual no has obtenido los resultados que te gustaría.

Si eres negativo estás transmitiendo eso al Universo y a las personas que te rodean.

Siguiendo estos pasos vas a poder comenzar a desahacerte de esas conversaciones negativas internas, y reemplazarlas por pensamientos que te motiven a mejorar:

1. Reconoce los pensamientos negativos. A veces decimos frases de forma automática como “todo me sale mal” o “no tengo suerte”. Nunca nos hemos puesto a pensar si son ciertas y, por supuesto, no lo son. Así que cada vez que digas algo así, detéctalo y elimínalo de tu vocabulario; sustitúyelo por algo muchísimo mejor. Debemos dominar nuestro diálogo interno antes que él nos domine a nosotros.

2. Toma las dificultades como un reto. Ante una situación nueva o diferente (una entrevista de trabajo, un examen una cita), no seas negativo antes de tiempo, no te cuentes historias de lo que crees o has imagino que pasará. En lugar de sentir miedo, dudas o ansiedad, céntrate en las ventajas y las soluciones; visualiza que todo sale bien. Empieza a confiar en ti, en tus posibilidades y en el poder de la Ley de Atracción.

3. Manténte en el presente. Lo que puede ayudar es concentrarse en los pasos que puedes tomar hoy. Si te encuentras trabado, piensa: "¿Qué puedo hacer justo ahora?". Cambia tu conversación interna, dejando la ansiedad del futuro y pasando a tomar acción sobre el presente. No puedes controlar lo que ocurra en el futuro, pero si puedes tomar los pasos necesarios ahora que te permitirán lograr tus objetivos Tomar estos pasos requiere focalizar tus pensamientos en el Aquí y Ahora.

4. Piensa en las soluciones. El pesimista se centra en el problema; el optimista, lo ve como una oportunidad para mejorar la próxima vez. La mejor manera de convertirte en una persona positiva es enfocándote en las soluciones y no en los problemas: piensa que mientras te centres en las soluciones no podrás pensar en los problemas y, por tanto, dejarás de culparte, quejarte y lamentarte.

5. Agradece. Muestra gratitud por todas las cosas buenas que te rodean y que tienes en tu vida. Dedícate un tiempo a pensar en todo lo que te hace feliz y en todo lo que está ahora presente en tu vida. Agradecer lo que ya se tiene es una forma muy eficaz para pasar de la negatividad a una frecuencia mucho más positiva.

6. Ten presentes tus objetivos. Recordar hacia donde quieres ir es una buena forma para que te sientas motivado y con ganas de ver tus metas cumplidas. Pon en práctica esto y además no olvides nunca qué quieres atraer, porque con el solo hecho de imaginarlo, ya está más cerca de ti de lo que creías.

Reemplazar las conversacionse internas negativas por una actitud positiva no es algo que vaya a ocurrir de repente. Si tu mente ya está acostumbrada a pensar negativamente, por supuesto que te va a llevar tiempo y esfuerzo. Sin embargo, si a menudo te encuentras luchando, sin poder cumplir tus objetivos y lamentandote, entonces deberías hacerte de valor y comenzar el proceso de cambio.