Una Reflexión de Fin de Año.

La época de Año Nuevo es muy significativa. Para muchos, representa una nueva oportunidad, la posibilidad de volver a empezar, de plantearse metas, de cambiar hábitos.

La mayoría de nosotros, en diciembre de cada año festejamos y festejamos. Lo hacemos con los amigos, la familia, los compañeros de trabajo, con el vecino y con todo aquel que quiera festejar el año que cierra y brindar siempre por un año mejor.

Es increíble cómo del 31 de diciembre al 1 de enero tenemos ese sentimiento de que las cosas van a cambiar y serán mejores; que se cumplirán todos nuestros deseos de salud, abundancia, paz y amor, porque el calendario pasa de un mes a otro. Es importante visualizar y desear lo mejor, pero más importante es saber qué pasos tomaremos este nuevo año para manifestar lo que deseamos.

Este año en lo personal ha sido un año de muchos cambios, sólo date tiempo de escuchar el mundo, está pidiendo a gritos cambios. Los seres nos estamos haciendo más conscientes de cómo nuestros pensamientos, nuestras emociones y nuestras acciones afectan al todo.

Te invito a reflexionar sobre el año que estamos terminando para que te permitas observar lo que has crecido y lo que has aprendido en los momentos no tan buenos.

Tómate un momento en silencio con los ojos cerrados antes de responder cada pregunta y luego escríbelas en algún cuaderno al que puedas regresar en un año…

Año 2014

1- ¿Cuáles fueron tus logros en este año?

2- ¿En qué áreas sientes que no has dado tu 100% para lograr los resultados que querías? ¿Por qué?

3- ¿ Qué faltó de ti para no lograr los objetivos que te propusiste?

4- ¿Qué fortalezas has desarrollado este año a raíz de momentos difíciles?

5- ¿Qué te ha sorprendido de ti mismo y qué no te funcionó este año?

6- Algo más que quieras recordar del 2014 que te sirva como aprendizaje.

Al finalizar de reflexionar sobre el 2014 sin duda te darás cuenta de que fue mejor de lo que pensaste y viste, cómo supiste elevarte y superar las adversidades.

Ahora sí, momento de visualizar nuestro 2015 con todo:
Cierra tus ojos, escucha tu corazón y luego escribe sin limitarte tus deseos, sólo tus deseos, de nadie más.
Recuerda: si sigues los deseos de otra persona te convertirás en otra persona. Conviértete en tu mejor versión.
Para sentirte feliz dentro de ti mismo elige pedir lo que tú deseas en armonía con el medio en el cual te encuentras y respetando los deseos de los demás.

Sólo me resta agradecerte por el acompañamiento a lo largo de este 2014, sin duda para mi uno de los años más abundantes y de reencuentros más poderosos en todos los sentidos.
Me reencontré con mi amor interior, con mi paz, con mis fortalezas, me reconocí en completa VULNERABILIDAD, hice las paces con mis sombras y abracé a mis grandes monstruos y miedos.
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.
Deseo para cada uno de ustedes, más AMOR, más ABUNDANCIA, más PROSPERIDAD, más SALUD.
Te invito a que te despidas de este año que se va con AGRADECIMIENTO.
Confío que todo lo que desees para ti, ya ha llegado. Hecho está, hecho está, hecho está.
GRACIAS POR TANTO 2014, BIENVENIDO SEAS 2015, ¡SORPRÉNDEME!.
¡ABRAZOS APRETUJADOS!