Deseo que te RINDAS.

Nos han dicho tantas y tantas veces “NO TE RINDAS”, que luchemos y vayamos por todo, no importa qué, te pregunto ¿no importa qué? Cuéntame que has tenido que vender por querer controlar TODO, si yo te dijera que NADA absolutamente nada podemos controlar, algunos me dirán, claro que puedo, yo me puedo controlar, y mi siguiente pregunta es ¿seguro? ¿Puedes controlar tus emociones? Noooooooooooooooo, las puedes canalizar que es diferente, pero controlar no, es energía pura y llegan a ti sin que te des cuenta.

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Créeme, no es fácil y vaya que sé de qué estamos hablando, en mi naturaleza está la necesidad constante de querer controlar todo, de vivir en la certeza, sin embargo, querida amiga /o que me estás leyendo te prometo que en la rendición están la experiencia REAL de vivir. Sin sombra, no hay luz.

Y no me refiero que te rindas ante tus sueños, me refiero a dejarte ver, a dejarte sentir, ¿dónde escuchaste que la estabilidad es lo mejor?  Sólo piensa en toda la energía y fuerza que necesitas para sostener esa postura “inquebrantable”, en ese momento se activan todos los escudos y te aleja de las experiencias de “desequilibrio”, pero ¿qué crees? No solo te aleja de eso, te aleja de TODO.

Nadie puede sostener esa postura 100% del tiempo (somos todo) he visto a tantas personas queriendo sostener esto y sé que también son las más quebradas, solo que lo hacen en silencio, en soledad y debajo de la cama. ¿Eso quieres para ti?

RÍNDETE ante el amor, ante la vida, ante tus emociones, ante la culpa, la responsabilidad de otros, ante la necesidad de aprobación, ante el tiempo, todo lleva un ritmo, no el tuyo, es el que es.

DECLARACIÓN: HOY ME RINDO

Me rindo totalmente ante la vida, me rindo ante la necesidad de controlar cualquier situación. Hoy me entrego a ojos cerrados, con el corazón en la mano, dispuesta/o a SER y hacer lo que es necesario para mí, aquí y ahora, estoy en apertura para ser guiada, en confianza que siempre hay un plan maestro más elevado para mí.

Hoy dejo la necesidad de tener claridad, dejo de lado el miedo a brillar, a tener todo lo que puedo y quiero ser, abrazo mis miedos, recordando que yo les doy el poder, acepto el amor que el universo me regala. Me rindo y me entrego para descubrir que cada situación es perfecta, tal y como es. 

En los barcos hundidos es donde han aparecidos los mayores tesoros, déjate caer. Ahí está tu verdadera esencia y luz.