Si vieras con mis ojos, quizá entenderías...El regalo de la empatía.

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La empatía es la capacidad para ponerse en el lugar del otro y saber lo que siente o incluso lo que puede estar pensando. Las personas con mayor capacidad de empatía son las que mejor interpretan como se sienten las demás

Quizá sea uno de los regalos que a los seres humanos nos cueste más obsequiar, y desde mi perspectiva creo que tiene que ver con qué no hemos desarrollado el maravilloso arte de escuchar, en ocasiones escuchamos para responder. En repetidas ocasiones tenemos "el consejo perfecto", y no sé si en realidad al estar en cierta posición haríamos eso que tanto decimos, ¿cómo sería para los seres humanos escuchar desde el corazón y accionar sin juicios? 

La empatía pide sensibilidad y conexión, porque entramos en el espacio de las emociones de otro. En el momento en que atravesamos ese umbral, seremos empáticos si le regalamos apoyo, si le hacemos ver que es posible que no compartamos el mismo punto de vista, pero validamos sus emociones. Es simple. Pero, a la vez, extraordinariamente difícil en una sociedad dada a emitir juicios, dar consejos gratuitos y opiniones que no se han pedido.

En lo personal ha sido todo un hallazgo descubrir que podía entrenar la empatía y mejorar de manera notable la forma de relacionarme con mi entorno. 

Te comparto algunos tips que te apoyarán en el entrenamiento de este gran regalo, la empatía:

1. Escuchar con la mente abierta y sin prejuicios. Hasta hoy no conozco a nadie que sea perfecto.

2. No interrumpir mientras la persona que está frente a ti está hablando y evitar convertirnos en expertos que se dedican a dar consejos, en lugar de intentar sentir lo que el otro siente.

3. Usa el lenguaje corporal para hacerle saber que estás ahí. Incluso mientras escuchas puedes demostrar que prestas atención y comprendes a la persona usando el lenguaje corporal. Haz contacto visual y asiente con la cabeza que entiendes ocasionalmente. Voltea tu cuerpo hacia la persona en vez de voltear al costado.

4. Sólo da tu opinión si es que te la piden y si ésto sucede hazlo de una forma que construya. Necesario que le des soluciones. A veces un oído empático puede ser muy útil por sí mismo.

5. Respeta las decisiones y tiempos de las personas. Recuerda que cada cabeza es un mundo, y lo que quieres y sientes tú sólo es tuyo. 

Podemos fomentar el desarrollo y crecimiento de la empatía a lo largo de toda la vida y podemos utilizarla como una fuerza radical para la transformación social. Podemos hacer de la empatía una actitud y habilidad de nuestro día a día, es cuestión que lo decidas, te aseguro que te abrirá a tener nuevas relaciones desde una perspectiva más honesta. 

Si pudiéramos mirar en el corazón del otro y entender los desafíos a los que cada uno de nosotros se enfrenta a diario, creo que nos trataríamos los unos a los otros con más gentileza, paciencia, tolerancia y cuidado.